Ya sé que no soy la primera persona en decirlo, pero la iPad es una basura. Sinceramente el modelo actual deja mucho que desear:

  • no tiene entrada USB,
  • no tiene cámara (¡por Dios, hasta el iPod nano toma video! ¿cómo es posible que la iPad no tenga una webcam?),
  • no es fácil agarrarla con una sola mano,
  • la pantalla brilla más que cualquier lector electrónico actual (tus ojos NO te lo agradecerán),
  • no tiene salida de video HDMI,
  • su pantalla no es de alta definición…

Pero la iPad será un éxito rotundo. ¿Por qué?

Porque la iPad está pensada y diseñada para gente a la que no le gusta la computación. Gente a la que no le gusta tener que actualizar sus controladores 3D, ni tener que ajustar la resolución de pantalla, gente que no sabe por qué su equipo se vuelve más lento cada vez que lo utilizan. Gente como (algunas de) nuestras madres.

Para personas como ellas, la iPad es perfecta. Les permite ver vídeos, escuchar música, leer libros, navegar por la Red y consultar su correo electrónico. Usar la computadora será una bonita odisea y lo más fácil del mundo. Pero no les permitirá instalar esa “poderosa (inútil) barra de herramientas en su navegador, ni ese gadget del clima tan molesto en el escritorio, ni otras porquerías que viven ocultas en la bandeja del sistema. Nunca se desconfigurará de tal manera que sea imposible conectarse a la red inalámbrica de la casa, ni habrá que formatearla “porque ya no queda de otra”.

Para la mayoría de nosotros, que somos los “expertos de la familia” en cuanto a informática se refiere, será un alivio. Nuestras madres podrán ser autosuficientes sin nuestra ayuda. Definitivamente la iPad no es para todo el mundo, pero para un no-geek será la puerta grande por la que entrarán triunfales a la era del Internet.

[la idea del post fue prácticamente una copia al hilo de una entrada de Techcrunch, excepto lo del principio. Gracias]