Mi deseo al escribir lo siguiente no es espantarlos, hacerlos enojar, incitarlos a la rebelión, ni deprimirlos. Pero es muy probable que tengan cualquiera de esas reacciones, pero ni modo, al parecer son parte de nuestra cultura eterna de “la queja eterna y sin sentido” a la que estamos acostumbrados.

Mis padres fueron a un curso de contabilidad para saber cómo se  calcularán los impuestos a partir del año que entra. Además de enseñarles los cambios a las leyes y los gravámenes y bla bla bla, les dieron los siguientes avisos que deben importarnos porque afectarán la economía de todos nosotros:

  • La tarifa del agua subirá, en parte por la escasez que se avecina, y otra parte debido a la inflación que se dio durante el 2009.
  • El servicio de electricidad dejará de recibir subsidio por parte del gobierno. La fecha exacta es desconocida, pero la propuesta es casi un hecho.
  • Se espera un alza de precios generalizada, debido al incremento al I.V.A. que se aplica a prácticamente la mayoría de los productos (porque obviamente, las empresas no van a absorber ese aumento y lo van a trasladar a los consumidores).
  • Algunas PyMEs que sobrevivieron este año, no lo harán en el siguiente. Así es que el desempleo (legal) se verá incrementado.
  • El poder adquisitivo del mexicano promedio, a partir del 1° de enero, caerá 8% (no a fin del otro año, ni a mediados… empezando el año, y sin tomar en cuenta que la tarifa del metro subirá 50%)

Así es que, antes de gritar “Estaríamos mejor con López Obrador”, piensen de qué manera pueden reducir gastos, obtener más ingresos, conservar su empleo, y salir adelante. Es necesario entender que el gobierno no es tu papá al cual le extiendes la mano y te da gratis de comer. Supérate. Ahorra tu aguinaldo, inviértelo u ocúpalo en algo que realmente necesites antes de que suba de precio. Planea tus gastos. Dále un repaso a tu currículum y si puedes conseguir un trabajo mejor, adelante. Echa mano de tus viejas amistades, o de tus habilidades para hacer algo diferente los fines de semana. Sé creativo. En épocas difíciles se forjan y resaltan las verdaderas personalidades. Y si tienes madera de empresario, recuerda que “a río revuelto, ganancia de pescadores”.

En próximos posts de Lunes Zen, les traré algunos tips para que puedan pasar este tiempo que se avecina sin sufrirla en grande. Buenas noches y dulces sueños ;)