Los hermosos gitanos (No sea payaso, doctor)
A continuación, un fragmento del guión de la obra de teatro “No te preocupes, ojos azules” del dramaturgo, director, locutor, columnista y blogger Sergio Zurita:
Fernando era gitano. Sabía hacer muchas cosas, pero su especialidad era el lanzamiento de cuchillos. Su papá era el mejor lanzador de cuchillos de todo el mundo. La primera vez que platicamos, Fernando me dijo que había ido al pueblo muchas veces, pero yo nunca lo había visto. O no me había fijado. Él me dio mi primer beso. (El blanco de tiro comienza a girar .) Y el segundo y el tercero… Me besó durante toda una semana. Y luego me enseñó a lanzar el cuchillo. Y yo lo enseñé a leer un poco, y a escribir su nombre. Éramos tan felices, que durante varios días se me olvidó que él solamente estaba ahí de paso. Me acuerdo que en un momento, cuando estaba colgada del blanco, girando, mientras él me lanzaba cuchillos, pensé: “Nadie ha sido más feliz de lo que yo soy ahora”. Bastó eso para llamar a la desgracia. Entonces entendí que cuando Fernando se fuera, me iba a doler como si me arrancaran un brazo. (El blanco deja de girar .) El blanco dejó de girar, y Fernando me dijo que ya estaba lista para lanzar los cuchillos con mayor grado de dificultad. (Se baja del blanco.) No me acuerdo en qué momento le dije que sí, pero un segundo después estaba amarrado sobre la rueda y yo tenía los cuchillos en la mano. Me dijo que no tuviera miedo, y como no me atrevía, empezó a insultarme. “Niña chiqueada”, me decía. “No seas miedosa, pinche caciquita”. Entonces lancé el cuchillo. Se le clavó exactamente en el corazón. Se murió de inmediato. (Hace girar el blanco.) Lo peor todo es que, por más vueltas que le doy, nunca he estado cien por ciento segura de haberlo matado a propósito. No quería que se fuera, pero de ahí a clavarlo como mariposa… A veces creo que es peor no estar segura de ser culpable. Si estuviera segura de que lo soy, podría arrepentirme, hacer penitencia, pedir perdón. Pero no puedo. Y tampoco puedo olvidarlo así nomás. Estoy en medio. En la cuerda floja. Desde que se murió Fernando, los gitanos no volvieron a ir al pueblo. De eso sí, yo tuve toda la culpa. De lo otro, nunca he sabido.
El guión completo de la obra lo pueden leer aquí [Dramared vía SergioZurita.com]
| Print article | This entry was posted by Roberto Lopez Perez on May 24, 2009 at 7:31 pm, and is filed under Literatura, Medios, Teatro. Follow any responses to this post through RSS 2.0. You can leave a response or trackback from your own site. |
